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Te contamos el origen del término ‘bug’

bug

En el mundo de IT, un “bug” es un error en un programa. Se trata de un término que se utiliza con mucha frecuencia.Aunque en la actualidad utilizamos la palabra bug para referirnos a un error en el software, ésta en realidad se originó en el ámbito del hardware. La acuñación del término se atribuye a la conocida programadora pionera Grace Hopper.

En 1944, Hopper, que era entonces una joven oficial de la Reserva Naval, trabajaba en un ordenador denominado Mark II, el cual comenzó a fallar. Tras revisarlo, se percató de que un bicho (bug, en inglés), que en realidad era una polilla, se había introducido dentro del mismo y que ésta era la razón del fallo. Hopper dejó anotado en su cuaderno que ésta era la primera vez que se encontraba un bicho dentro del ordenador. Por ello, en la actualidad bug equivale a error. La polilla fue mostrada durante muchos años por el Ejército y en la actualidad es propiedad del Smithsonian.

El proceso de encontrar bugs antes de que lo hagan los usuarios del programa se llama proceso de depuración (“debugging”). El “debugging” empieza después de que se escriba el código y continúa en los momentos posteriores , ya que el código se combina con otras unidades de programación para formar un software producto, como por ejemplo, un sistema operativo o una aplicación.

Todavía pueden descubrirse bugs después del lanzamiento del producto o durante la fase beta de pruebas. Cuando esto ocurre, los usuarios tienen que o bien encontrar la manera de evitar usar el código defectuoso (“buggy”) o bien conseguir un parche de los creadores del código.

Un poco de historia

Aunque normalmente los bugs sólo causan fallos en el sistema, su impacto puede ser mucho más serio. Un artículo de Wired News sobre los 10 peores bugs en la historia, reveló que los bugs habían generado enormes explosiones, sondas espaciales inutilizables  e incluso causado la muerte.

  • En 1982, por ejemplo, un sistema que controlaba la tubería de gas del Transiberiano (presuntamente implantado por la CIA) causó la explosión no nuclear más grande de la historia.
  • Entre 1985 y 1987, un bug en un aparato de radiación para usos médicos llamado “race condition”, resultó en un reparto de dosis letales de radiación, matando a cinco personas e hiriendo a otras.
  • Más recientemente, en 2005, Toyota recogió 160.000 coches (el Prius) porque un bug causaba que se encendiesen las luces de aviso y los motores se detuviesen sin ninguna causa aparente.

Conclusión

La aparición de bugs no es nada nueva. Siempre viene relacionada con la imperfección del ser humano, la complejidad del problema y la responsabilidad en aplicarla. Cuando un programa controla aparatos peligrosos como control aéreo, balístico y espacial o gestiona material peligroso, el más mínimo detalle cuenta para que no se convierta en una catástrofe de magnitudes tremendas.

 

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